Alimentación balanceada para niños

Comenzaron las clases y los padres empiezan a preocuparse por la alimentación de sus hijos mientras están en el colegio. Para muchos, no es nada fácil preparar la merienda todos los días para que ésta sea balanceada desde el punto de vista nutricional y a la vez lo suficientemente atractiva para que sea aceptada por sus hijos.

Es muy importante poder entender cuál es el objetivo y que es una merienda saludable. La merienda es una pequeña colación que debe ser nutritiva y que por otra parte debe resultar práctica y fácil de consumir para que no interfiera con el horario de recreo.

En muchos casos, cuando el desayuno de los niños es escaso, la merienda escolar puede ser el momento ideal para complementar ese desayuno. De lo contrario, si el niño ha desayunado correctamente, hay que tener en cuenta que la función de la merienda escolar es permitirle al niño estar fuera de su casa sin pasar apetito y así evitar que llegue con demasiada ansiedad al siguiente tiempo de comida; lo cual es sumamente importante en aquellos niños que tienen sobrepeso u obesidad. Una merienda balanceada no tiene por qué ser aburrida.

Hay que utilizar el ingenio para planificar meriendas diferentes durante la semana. No hay que olvidar que tiene que ser nutritiva, fácil de transportar, que no se derrame, fácil de comer, de texturas y consistencias variadas y que resulte agradable para el niño. Para los más pequeños, es importante que el recipiente donde se transporta sea atractivo y es muy positivo que ellos intervengan en la elección, así como también en la elección y/o elaboración de las meriendas.

Muchas veces la falta de tiempo, los apuros, el llegar tarde, hace que no se le dé a las merienda escolar la importancia que merece y los niños terminan consumiendo snacks, alfajores, galletitas industrializadas, bebidas cola, chocolates, dulces, entre otros alimentos que no son adecuados para la salud.

Hoy en día se busca incentivar a los niños y a los padres a que elijan meriendas nutritivas y así favorecer un adecuado crecimiento y desarrollo. Lo ideal es incluir lácteos por su aporte de proteínas de buena calidad y calcio para fortalecer huesos y dientes; panificados, porque son una fuente importante de energía para poder realizar todas las actividades diarias; frutas, ya que proporcionan vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra alimentaria para el correcto funcionamiento del organismo.

Es fundamental disminuir el consumo de alimentos con alto contenido de grasas y azucares (snacks, bizcochos, alfajores, masitas, galletitas industrializadas, bebidas azucaradas, jugos en polvo, chocolates y golosinas), ya que favorecen al desarrollo de sobrepeso y obesidad, hipertensión, diabetes y problemas cardiovasculares, enfermedades que en los últimos años han ido en aumento en la población infantil.

Es aconsejable que los padres hablen con sus hijos acerca de sus gustos y preferencias a la hora de seleccionar la merienda, elegirla juntos y llegar a un acuerdo para asegurarnos que lo que se envía es consumido en su totalidad. Lo ideal es crear con las/os maestras/os y los otros padres una pauta o guía semanal, especialmente con los grupos de los primeros años.

Los niños se guían mucho por lo que sus compañeros comen y si ven que todos comen lo mismo, aceptan alimentos que antes rechazaban:

Por ejemplo:

  • Lunes: día para consumir algo elaborado en casa
  • Martes: día de frutas
  • Miércoles: día de cereales
  • Jueves: día de lácteos
  • Viernes: día libre donde puedan elegir la merienda de su preferencia dentro de lo recomendado o planificar una merienda compartida, donde cada niño lleve algo saludable para compartir con el resto.

Sugerencias para las meriendas: frutas, ensaladas de fruta, jugos naturales, licuados, yogures (solos, c/frutas, c/cereales), leche chocolatada(no siempre), postres de leche (flan, cremas), pan con queso, pan con dulce, scones, galletas caseras (elaboradas c/aceite), galletas de arroz, barritas de cereales, muffins (x ej. de manzana), bizcochuelos, plantillas, tarta o torta casera elaborada c/frutas, sándwiches (de pan negro c/jamón magro, queso y tomate). Las preparaciones caseras son siempre la mejor opción, porque nos da la posibilidad de elegir que ingredientes queremos utilizar y como los vamos a elaborar. Pensemos en el bienestar de nuestros hijos y elaboremos sus meriendas con amor, no requiere demasiado tiempo y ellos crecerán saludables.

Lic. en Nutrición, Carolina Núñez